Se desplomó el cielo sobre nosotros, hubo agradables reencuentros y todo el mundo preguntó por conbarba:
EL ORFANATO: Caca. Cine español de toda la vida. Va de elegante pero es burda, los actores están como el culo, pretende dar miedo y no lo da, es un 'corta y pega' desangelado de media docena de pelis mejores y lo peor, aburre mogollón.
STARDUST: Adaptación del tebeo de Neil Gaiman y Charles Vess. Es cutre, pero tiene su aquel. Te ríes, te diviertes, puedes adivinar la apetecible silueta de Claire Danes bajo sus vestiditos... Me recordó un poco a La princesa prometida.
DEAD SILENCE: Muñecajos asesinos. El James Wan ya nos jodió la vida con Saw... ahora le da por los ventrílocuos. De tan penosa que es produce hilaridad. Monge y yo nos echamos unas benditas rillisas en la nueva sala de Sichi, la Tramuntana, que es enana pero ofrece proyecciones más decentes que el Prado, por ejemplo.
ZOO: Mr. Hands murió al dejarse sodomizar por un caballo, esta es la historia de sus amor por los animales contada por sus viciosillos colegas y los incautos cuidadores del animal. Un docudrama quefascina por su elegancia y deliberada distancia sobre el asunto. Tal vez le sobren unos 15 minutos, pero merece la pena.
TRIGGER MAN: Que alguien detenga a esta gentuza. Cuatro coleguillas se van al bosque con una cámara de vídeo a rodar una peli inspirada en un hecho real: tres oligofrénicos se van a cazar ciervos y acaban siendo cazados por otros ídems. La abyección cinematográfica/videográfica del engendro me impulsa a abandonar la sala a los 27 minutos. Y lo hago.
DORORO: Caspilla infantil nipona repleta de momentos jocosos. Una ladrona se alía a un héroe desmembrado que pretende recuperar sus 48 órganos sacrificados al diablo por su ambicioso padre, actual regente del mundo. ¿Cómo? Matando demonios y esperando, acto seguido, la regeneración de brazos, ojos, pulmones... Sano delirio que responde a los cánones del cine más comercial japonés. Por cierto, graciosa y pegadiza banda sonora.
THE LAST WINTER: Pues es 'La cosa' pero sin bicho... bueno no, porque al final sale una especie de fantasma de la tundra al estilo Mononoke Hime que manda a tomar por culo la peli. La cosa va de un grupo de currantes de una petrolera que pretende construir en Alaska un oleoducto, carreteras, etc, etc. bajo supervisión ecologista. Todos acaban chalaos porque el calentamiento global está deshaciendo el permafrost y algo chungo se está segregando por esos lares. Nosotros seremos los siguientes. Ojo, Srta. Stamper, porque Ron Perlman se mea en el pijama hacia la mitad de la cinta.